Cuándo pueden los niños comer marisco sin miedo a una reacción alérgica.
- ENTRE MAR AZUL
- 18 sept 2022
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Actualizado: 18 sept 2022
Cuando comienza a acercarse alguna fiesta (como la Navidad o celebración familiar) o las vacaciones de verano, la lista de la compra se engrosa y la planificación de los menús nos trae de cabeza, sobre todo cuando tenemos bebés y niños pequeños. Una de las preguntas que, como padres, nos planteamos a la hora de elaborar los menús festivos es cuándo puede mi hijo comer marisco sin que este le provoque algún tipo de reacción alérgica.
¿Pueden los niños comer marisco sin una reacción alérgica?
Evidentemente, si tu hijo no ha probado el marisco (o una especie de marisco en concreto), una fiesta o celebración como la Navidad no es el momento idóneo para hacer la prueba de si le gusta o no, sobre todo porque, aunque no es muy frecuente si no hay antecedentes familiares, la alergia al marisco es una reacción relativamente frecuente, concretamente es una de las siete alergias alimentarias más comunes entre los pequeños y los mayores.

Sus síntomas, como en otras alergias, pueden ser más o menos graves dependiendo de la sensibilidad del individuo, aunque en el caso de la alergia al marisco tiene cierta tendencia a evolucionar en síntomas bastante serios. Por otra parte, a diferencia de muchas alergias a alimentos que pueden superarse con los años, la alergia al marisco, ya sea a los moluscos, los crustáceos o a ambos, suele ser permanente.
Síntomas de la alergia al marisco en niños
Los síntomas de alergia al marisco no son los mismos que los de una alergia al pescado. El marisco puede ser crustáceo (gambas, langostas, cangrejos) o moluscos (almejas, pulpo, calamar, mejillones, ostras, vieiras).
Cuando un niño es alérgico al marisco, su sistema inmunitario reacciona de una forma desproporcionada a las proteínas del marisco. Su cuerpo las identificará como invasores nocivos y se defenderá liberando una serie de sustancias químicas como la histamina. Eso puede causar síntomas propios de una reacción alérgica, que varían según el niño, como:

Dificultad para respirar.
Puede presentar una respiración sibilante, con pitidos
Tos insistente
Urticaria por el pecho o brazos
Opresión en la garganta
Vómitos y diarreas
Granos rojos alrededor de la boca y cuerpo.
Si el niño no es atendido rápida y adecuadamente, los síntomas pueden llevarle a tener una reacción anafilaxia y llegar a desmayarse. Tener un inyector de adrenalina adecuado para los niños y saber cómo usarlo resulta esencial si ya sabemos que nuestro hijo o hija tiene algún tipo de alergia alimentaria.


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